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Capítulo 1 - El tiempo corre

Hoy es Viernes, 06 de Abril del 2007, me llamo Vicente Jover, soy de complexión pequeña, tengo ojos de color amarillo y me han dicho que les da la sensación al mirarlos fijamente como si los fuese a atravesar con ellos, tengo una boca pequeña al igual que mi nariz, además de tener el pelo de un color rojizo.

Hoy me he puesto una camisa de color blanco con unos vaqueros que estaban un poco desgastados y unos tenis de color negro que me gustan mucho, aún estoy en casa preparándome para salir a un parque nuevo que apenas han construido unos días atrás.

Me quede a encontrar con mis amigos, Adrián Mur un amigo de pelo gris y ojos de color rojos a veces parece que agarran más brillo con la luz, Agustín Vall tiene igual el pelo gris y ojos de color miel y Pablo Lluch que tiene el pelo de color café y ojos de color verde esmeralda, los tres me agradan por eso voy casi todos los días a jugar con ellos.

Cuando llegué al parque parecía un día normal hasta que tras pasar unos minutos otro amigo que no lo habían dejado ir con nosotros llegó corriendo, su nombre es Adolfo Lloret, él tenía la misma complexión que cualquiera de nosotros 4 pero este tenía el pelo de color naranja y ojos de color café claro, era lo único que lo diferenciaba del resto.

Llegó algo agitado como si se hubiera pasado corriendo todo el camino de su casa al parque y con una cara pálida nos dijo a todos:

12:40 pm

  -¡Chicos mis padres me quieren enviar a un internado!

Al parecer todos pusimos una cara de preocupación al mismo tiempo que dijo esas palabras, ya sabemos los problemas que tiene Adolfo en su casa.

Yo intente ayudarlo un poco así que le dije:

  -Hay que hacer algo...

Pero me contestó al segundo como si ya no hubiera nada que hacer...

  -Ya no hay nada que hacer, mis padres me enviaran mañana y al parecer esta vez no tengo opción.

Al terminar de hablar término por salir corriendo, fue como si nunca hubiera estado ahí con nosotros, me sentí aun con ganas de ayudarlo así que intente decir lo primero que se me vino a la cabeza como si estuviera intentando buscar una respuesta para negar lo que él había dicho...

  -Actuaba un poco raro... no creo que sus padres le hagan eso verdad...

Pero Agustín me reclamo intentando que no me metiera en los asuntos de Adolfo.

  -Es mejor que no te metas en sus asuntos Vicente, suficiente tiene al estar con su familia.

No sabíamos por qué lo querían llevar a un internado, Adolfo no lo dijo pero yo estaba preocupado así que insistí para intentar convencerlos de ayudarlo.

  -Él es nuestro amigo y por eso tenemos que ayudarlo.

Esperaba que esas palabras convencieran a los tres pero solo logre convencer a Agustín y Adrián ya que Pablo lo acabábamos de conocer tan solo unos días atrás y se veía algo molesto, quizá no entendía nuestra preocupación o quizá tan solo no le caía bien Adolfo, pero Adolfo era mi amigo y estaba dispuesto a hacer algo por él.

Agustín sugirió ir a la casa de Adolfo para intentar hablar con los padres de él, ya que fue el único en decir al menos una idea, a mí me pareció una buena idea.

  -Tienes razón, deberíamos ir mañana y tratar de convencer a sus padres.

Pablo alzó la voz algo molesto diciéndonos:

  -Yo no iré, siempre ha sido raro y además me cae mal.

Al parecer no estaba del todo equivocado, a Pablo le caía mal Adolfo y eso me hizo sentir mal pero Adrián con una sonrisa en la cara y una voz tranquila le dijo:

  -Entonces no contaremos contigo mañana.

Al parecer hizo que Pablo se sintiera incómodo y se fuera casi al momento de que le dijo esas palabras, solo retrocedió un poco para después salir corriendo como si lo atacara una manada de lobos en plena noche.

♫♫♫

Al día siguiente fuimos temprano, pero ya no estaba seguro de querer hacerlo, pero fui para al menos tener la oportunidad de despedirme de Adolfo y quizá algún día poder vernos otra vez.

Cuando llegamos a la puerta de la casa empezamos a dudar, sabíamos cómo era la madre de Adolfo por historias que él nos había contado y además él no nos lo había pedido pero ahí estábamos aunque solo estábamos Adrián y yo, al parecer Agustín se quedó dormido o eso es lo que quiero creer.

Adrián tomó la iniciativa al tocar la puerta, estábamos asustados y nerviosos pero aun así cuando abrieron la puerta Adrián pregunto por Adolfo.

Sábado, 07 de Abril del 2007

10:36 am

  -Disculpe ¿Se encuentra Adolfo?

Tal como esperábamos, nos abrió su madre, nunca la hemos visto pero ahora que la veo parece que es una mujer que cuida su figura, tiene el pelo café claro y ojos de un café más oscuro, lleva puesto un vestido de color violeta que apenas pasa sus rodillas, no se parece en nada a Adolfo.

La madre de Adolfo al escuchar las palabras de Adrián se quedó callada pensando un momento como si estuviera pensando en una excusa para mentirnos, pero de un momento a otro se nos quedó mirando como si no pasara nada y se nos dirigió con una voz algo molesta.

  -No deberían de estar aquí así que váyanse a su casa.

Cuando terminó de hablar nos azoto la puerta en la cara pero al mismo tiempo alguien nos habló pero no veíamos a nadie, hasta que volteamos a arriba. Ahí se encontraba una niña de pelo color café y ojos de color verde limón, al parecer no era más grande que nosotros pero apenas podíamos ver su cara y parte de su blusa.

Nos veía fijamente a los ojos, seguramente nos estuvo observando desde que llegamos por la ventana, tan solo verla nos podíamos dar cuenta de que era algo despreocupada y burlona.

  -Disculpen a mamá pero ella tiene razón no creo que deberían de estar aquí ya que mi hermano no vive aquí a partir de hoy.

Le intente preguntar algo pero por la cara que puso en ese momento me di cuenta de que no sabía la respuesta de mi pregunta.

  -¿En qué lugar vivirá Adolfo?

  -¿Eh?, eso es obvio... en un internado.

Quizá sí seguíamos preguntando podría conseguir algunas respuestas pero la cara de aquella chica estaba seria, cuando me decidí a hacerle otra pregunta, Adrián decidió hacerla, preguntándole de repente, presionándola un poco más.

  -¿Cómo se llama el internado?

Al parecer esta vez contestó con sinceridad, de seguro no se le ocurrió nada.

  -No lo sé y además si lo supiera no se los diría.

Dijo esas palabras un poco nerviosa, así que mire a Adrián y suspiramos dando entendido que nos habíamos rendido pero antes de irme le pregunté a aquella chica su nombre ya que tenía un poco de curiosidad.

  -Ya nos vamos, esperamos volver a verte.

  -Espera Adrián, ¿Cómo te llamas?

  -Aizen, Aizen Loret, ¿Por qué me preguntas eso?

  -Siempre recuerdo el nombre de la gente que me ayuda, por cierto mi nombre es Vicente, mucho gusto Aizen.

No nos volvimos a ver ya que después de eso se cambiaron de casa aunque seguíamos jugando en aquel parque exceptuando a Pablo que también lo habían enviado a un internado después de que sus padres murieran en un accidente y tiempo después su abuela con la que se quedaba, pero después de eso ya no tenía familia cercana que lo ayudara así que no tuvo otra opción.

♫♫♫

Un día como cualquier otro nos juntamos en aquel parque como casi todos los días, Agustín estaba perdido en sus pensamientos pero sabíamos que regresó su madre con su padrastro, a él no le gustaba hablar con nadie sobre eso pero lo habíamos visto entrar en su casa unos días atrás.

Estaba sentado pero al mismo tiempo estaba un poco distraído viendo hacia otro lado y de un momento a otro Agustín estaba arriba de mí agarrándome del cuello intentando ahorcarme, no sé qué pasa por su mente pero me gritaba:

Sábado, 13 de Septiembre del 2008

02:12 pm

  -¡Qué te pasa! ¡No te puedes defender! ¡¿Entonces por qué regresaste?!

Solo podía ver a Adrián que intentaba quitármelo de encima con todas sus fuerzas, yo me sentía cada vez más débil mientras veía la cara de odio de Agustín, pero por fortuna mía logro quitármelo aventando a un lado a Agustín, cuando voltee a verlo mientras agarraba mi garganta sobándome, el parecía confundido.

No sé si ya le había pasado antes por su cara asustada, se levantó temblando y con miedo nos preguntó:

  -¿Qué fue lo que pasó?

Intente calmarlo diciéndole que no pasaba nada pero se dio cuenta de que me estaba agarrando el cuello y al parecer estaba respirando con dificultad eso lo hizo preocuparse.

  -No te preocupes Agustín, yo sé que lo has hecho sin querer...

Adrián enojado y algo asustado me grito, la verdad nunca lo había visto tan enojado en todo el tiempo que lo he conocido.

  -¡Como que no se preocupe! ¡Te estaba ahorcando Vicente!

Esas palabras le bastaron a Agustín para huir corriendo de ahí, quizás temía por hacerlo de nuevo, así que no lo culpo, si yo estuviera en su lugar haría lo mismo, las últimas palabras que oí de él fueron:

  -¡Lo siento mucho!

Lamentablemente fue la última vez que lo vi, además no sabía dónde vivía, no sabía si se encontraba bien... me sentía culpable de alguna forma...

Al pasar los días empezamos a faltar a la escuela uno o dos días a la semana, al fin que mi padre no se encontraba en casa, no tenía autoridad quien me regañara, solo íbamos a jugar a un parque cerca de la escuela donde había máquinas para hacer ejercicio, al principio era solo por diversión pero poco a poco empezamos a hacerlo por gusto.

Tengo tres hermanas que a veces van al mismo parque con sus amigas, no se porque aun van si yo sé que me odian, eso se ve desde lejos.

La más pequeña de las tres se llama Andrea Jover, una chica de pelo anaranjado con ojos café claro, algunos de mi clase dicen que su sonrisa es lo que más les gusta de ella cuando ella está feliz, yo la verdad hace mucho que no la veo sonreír.

Las más grandes son Karla y Vanessa Jover, ellas nacieron el mismo día pero no se parecen en nada, Karla siempre tiene el pelo largo de color anaranjado y ojos de color amarillos, siempre la veo con un libro en la mano, ella es la que se acerca un poco a mi aunque sea para disimular que nuestra familia aún está unida pero está completamente rota, y bueno por ultimo esta Vanessa ella tiene el pelo de un color entre naranja y café, tiene los ojos azul cielo, además aunque no lo diga está enamorada de mi hermano ya que lo sigue a todas partes sin poner pero.

Mi hermano entre comillas ya que es hijo de otro matrimonio que tuvo mi padre pero no era su hijo, al pasar el tiempo no funcionó así que se separó y se juntó con mi madre, cuando su madre murió mi padre lo recogió y ahora vive con nosotros, su nombre es Ulises Huguet un chico rubio y ojos azules, aunque es un chico carismático y se lleva bien con la mayoría de gente yo sé que es un mentiroso aunque nadie me cree y yo fui tachado por los demás como un celoso mentiroso.

Las amigas de mis hermanas era extraño pero su nombre de las tres empezaba con la letra A, y la primera que podría nombrar seria Ai Gras, es una chica de cabello largo de color gris, una vez vi su cabello contra la luz y parecía de un tono café pero muy disminuido, con los ojos de color azul oscuro y además se diferencia de las otras dos porque a ella le gustan las chicas, que ¿Cómo lo sé?, yo la he visto por accidente un día, ella se encontraba besándose con otra chica.

Otra de sus amigas se llama Alexa Gibert una chica de pelo chino de color café, he visto sus ojos directamente y cuando los vi eran negros, unos ojos negros que si los ves directamente sentías que te hipnotizaban, no estoy mintiendo además de que siempre dice todo lo que piensa, eso lo descubrí cuando pase al lado de ella mientras tenía una charla con una de sus amigas y le dijo algo horrible sin pensarlo dos veces y además con una sonrisa en la cara.

La última de las tres se llama Ageha Ripoll, de cabello azul cielo y ojos de un azul más oscuro que cuando la vez parece una muñeca ya que casi nunca se mueve, a primera vista pareciera como si fuera tímida pero es todo lo contrario, si te sientas al lado de ella quizá te sientas feliz pero no durará tu felicidad por mucho tiempo ya que a ella le gusta hacer preguntas demasiado incómodas a la gente más cercana que se encuentra.

Sin duda tiene amigas muy raras pero quizá solo les tenga celos ya que nunca han actuado así conmigo, bueno en parte es mi culpa pero eso ya no importa, eso ya no importa más... ese día estaban lo suficientemente cerca como para escuchar una de sus conversaciones habituales.

Viernes, 17 de Octubre del 2008

01:06 pm

  -¿Por qué siempre estarán aquí? ¿También se saltaran la escuela?

Pregunto Ai, bueno al menos puedo saber que al menos nos toman en cuenta cuando vienen al parque.

Andrea le respondió con un tono algo enojada ya que bueno, ella no soporta las cosas relacionadas conmigo.

  -No lo sé, espero que no te interesen esos dos raritos de ahí.

Escuche a Alexa como su forma de hablar se volvió un tanto arrogante solo para molestarla un poco más de lo que ya estaba.

  -Creo que los dos son lindos, deberíamos ir a hablarles.

  -¿De verdad? Yo creí que solo te gustaba verlos, por eso estamos aquí siempre ¿No es así?

Ai estaba molesta aunque no se notara tan fácilmente, además de una gran sonrisa falsa pude observar desde donde me encontraba que en su frente resaltaba una vena de su cara, obviamente irradiaba enojo.

  -Pero qué dices...

Alexa se puso roja mientras le contestaba con una voz temblorosa tratando de ocultar su cara mirando hacia otro lado.

  -Entonces ¿Por qué los ves con tanto afán cada vez que venimos aquí?

Le dijo Ageha al darse cuenta de la pena de Alexa, tratando de sonrojarla más, además de que Alexa no podía dejar de sonreír.

En ese momento supongo que Andrea se molestó aún más y trato de meterse en su conversación, ya que le molestaba lo que estaba oyendo.

  -Es verdad Alexa, ¿Qué intentas con ese idiota?

  -Solo cállense.

Ulises que se mantenía observando solo se había quedado callado hasta cierto punto hasta que de repente abrió la boca y sin pensarlo dos veces les dijo fuerte y claro:

  -Y pensar que es mi hermano...

Al momento de que escucharon eso se quedaron calladas y Andrea intento hacer como si nunca hubieran dicho eso, evitando cualquier pregunta de sus amigas y por obvias razones decidió mejor retirarse a casa.

  -Vanessa, Karla ¿No creen que ya es tarde?, deberíamos regresar a casa.

  -Si vamos...

  -Ya tengo hambre...

Se pararon y se alejaron sin decirles adiós, pero terminaron por voltear a verme, pude ver el odio a través de sus ojos, pero las otras chicas se quedaron preguntándose ¿Qué es lo que había pasado?, Ulises al verlas habló otra vez y les dijo:

  -Perdonen por eso, ellas solo... no lo soportan.

Alexa con su curiosidad le dijo:

  -Pero ¿Por qué? Son hermanos verdad...

  -Claro que lo somos pero es muy difícil de explicar, solo olvídenlo cuando estén junto a ellas está bien.

Se quedaron preocupadas pero al parecer aceptaron con la cabeza sin decir nada aunque lo quisieran, así que decidieron también retirarse a sus casas todas juntas, quizá se seguirán preguntando el ¿Por qué? Pero eso era un asunto familiar y espero que así siga.

Mientras tanto Adrián me hablaba de su abuelo que vivía cerca de la montaña cruzando un lago.

Quería que lo acompañara a dejarle algo de comida para el fin de semana ya que el señor ya no quería ir a la ciudad por el tiempo y la vejez, así que a veces cuando su mamá de Adrián no podía ir mandaba a su hijo a verlo y como no quería ir solo me lo pidió como un favor.

  -Bueno creo que ya he tenido suficiente por hoy Vicente, regresare a casa.

  -Está bien, yo también estoy cansado así que...

  -Oye ¿Me acompañas mañana?

  -¿A dónde?

  -Con mi abuelo, te prometo que solo vamos y regresamos.

  -Mmm, está bien entonces te veré mañana.

  -Que sea temprano ok.

  -Si.

Al próximo día fuimos con su abuelo pero la noche anterior había llovido y en la mañana se encontraba niebla cerca de la montaña, además la forma más rápida de llegar a la casa de su abuelo era cruzando el lago y queríamos ir rápido para regresar antes del atardecer, no quería regresar solo a comer y dormir.

Cuando llegamos al lago nos subimos a un bote que se encontraba al lado del lago, aunque era viejo era muy resistente, pero al llegar más o menos a la mitad del lago parecía que no íbamos a llegar a ninguna parte, no podíamos ver más allá de nuestras narices y eso que ya se había hecho más tarde, al parecer hoy iba a ser un día lluvioso.


Sábado, 18 de Octubre del 2008


09:14 am

  -Oye Adrián deberíamos regresar, no se ve nada.

  -Deja de bromear, ya casi llegamos.

  -¿Qué es eso?

De repente una luz se observó arriba del bote, voltee porque creí que al fin iba a salir el sol pero al parecer se trataba de una extraña esfera sobrevolando el bote y poco a poco se hacía más grande, mientras un remolino en el agua se formaba alrededor de ella, de repente bajó hasta el agua y empezó a atraer todo a su alrededor al interior de aquella esfera, el agua, aquella densa niebla, los peces todo lo que se le acercara mucho y el barco se acercaba poco a poco.

Empecé a gritar una pregunta como si alguien me fuera a responder pero solo se encontraba Adrián conmigo, y al igual que yo, estaba asustado.

  -¡¿Qué es esa cosa?!

  -¡No lo sé!

  -¡Demonios está jalando el bote!

  -¡Cuidate Vicente!

  -¡¿De qué demonios estás hablando?!

Lo que vi en el siguiente momento era la sombra del bote desapareciendo arriba de mí, mientras era absorbido por aquella esfera y cuando desapareció el bote, la esfera desapareció sin rastro alguno.

Regrese todo mojado a casa y aun temblando, no por el frío sino por el miedo que sentí en aquel momento, también llegue en mal momento ya que Andrea le tocaba limpiar la casa y cuando pase deje un rastro de agua mientras caminaba, la hice enojar una vez más y fue la primera vez en mucho tiempo que me dirigió la palabra aunque solo fuera gritándome aunque no le puse importancia y me dirigí a mi cuarto.


06:24 pm

  -¡Oye acabo de limpiar ahí! ¡Idiota!

Vi cuando Karla y Vanessa salieron a observar enfrente de mí, cuando yo las pase, Vanessa se empezó a burlas de Andrea.

  -Le hablaste, eres una idiota.

  -Ha ensuciado el suelo otra vez.

Andrea le contesto intentando excusarse por hablarme otra vez, ya no me acuerdo de cuándo fue la última vez que hablamos el uno al otro, no recuerdo que alguna vez les haya gritado o dicho alguna grosería aunque ya he perdido la cuenta de cuantas veces ellas me han gritado y han dicho muchas groserías desde que éramos más jóvenes, aunque Andrea era la única que había jurado ya nunca más hablarme hasta hoy claro está.

Vanessa riéndose un poco le ofreció su ayuda a Andrea para trapear por donde yo pase ensuciando, aunque Andrea se mantenía callada y mientras me miraba enojada y pensativa, solo la vi de reojo y subí las escaleras.

  -Dame eso yo te ayudo a limpiar.

  -(¿Qué demonios le pasa?)

Escuche la voz de Karla que le pregunto algo mientra Andrea negándolo y al parecer alejándose le contestó.

  -¿En qué piensas Andrea?

  -En nada, solo olvídalo.

♫♫♫

Ahora tengo 12 años, Karla tiene un pequeño problema con un chico de dos grados más, un chico de pelo negro y algo largo, además de ojos negros y siempre se peina con una cola de caballo.

Él quería salir con Karla, pero al parecer Karla no quiere, a lo mejor aún extrañaba a Ulises, mi padre regresó hace unos meses atrás de vacaciones como pretexto para llevarse a Ulises a estudiar al extranjero, aunque después de eso él iba de vez en cuando pero no llevaba a Ulises, decía que estaba ocupado así que no lo hemos vuelto a ver, ojalá me hubiera llevado a mí, así al menos estaríamos todo felices y ahora no tendría que vivir solo con ellas tres.

Hoy aquel chico que se llama Abel Mul por cierto, se acercó como casi todos los días con las mismas intenciones, aunque esta vez Karla se encontraba sentada leyendo al lado mío como alguno que otro día pero hoy Abel está un poco más arrogante y al parecer ya se está cansando de la misma respuesta de siempre.

Viernes, 14 de Agosto del 2009

10:47 am

  -Karla se mi novia.

Karla normalmente lo ignoraba mientras seguía leyendo, pero esta vez volteo hacia arriba durante un segundo y le dijo con un tono arrogante:

  -No quiero.

Abel se enojó al instante y él la agarró por la fuerza haciendo caer el libro y obligándola a verlo a los ojos.

No sé por qué, pero eso me hizo enojar a mí, me pare para agarrarle la mano con la que la sostenía y le dije:

  -Déjala en paz.

Abel me hizo a un lado y me vio de arriba abajo como si dijera con la mirada que yo no valía la pena y al mismo tiempo me ignoro volviendo a voltear a ver a Karla.

  -Te he dicho que la dejes.

Volví a agarrarlo con más fuerza y fue cuando la soltó pero esta vez su atención se centraba en mí, me empujó tirándome al suelo mientras me decía muy enojado:

  -Tú no te metas enano.

Yo era más pequeño obviamente pero me pare y le regrese el empujón, en este momento ya no había regresado y solo llevaba a un punto aquel camino.

De un momento a otro ya nos encontrábamos peleando, Abel me golpeaba más fuerte pero aunque uno que otro golpe me tiraba, yo me levantaba rápidamente.

Pero fue extraño, lo siguiente que vi en ese momento fue un palo que se dirigía hacia mi cara dejándome en el suelo sangrando un poco de la nariz, supongo que tuve suerte al no darme una contusión.

Karla se encontraba regañando a Andrea o eso parecía, a mí me zumbaba un oído así que no pude oír bien pero al ver sus caras eso parecía, mientras el director se acercaba detrás de Andrea pero ella no se daba cuenta.

  -¿Qué estabas pensando? ¿Por qué le has pegado Andrea?

  -No lo sé, estaban hablando mal de mí así que agarre el palo y...

El director se encontraba atrás de Andrea escuchando lo que ella le decía a Karla, no le costó enterarse de lo que estaba sucediendo en ese instante, mientras nos miraba con enojo.

En fin los tres fuimos expulsados, Abel y yo por pelear y bueno Andrea por actuar indebidamente y golpearme con un palo.

♫♫♫

Me la pase un tiempo encerrado en mi habitación sin hacer nada, casi no comía, no hacía ruido, creo que hasta creían que me había ido o que me había muerto.

Aunque a veces veía a Andrea por la ventana que salía a buscar una escuela para seguir estudiando, hasta que un día vino una chica de visita, al parecer era una amiga de la infancia de Andrea, aunque su hermana era muy amiga de nuestra madre pero había dejado de ir cuando ella murió, al parecer fue a nuestra casa a proponerle una oferta a Andrea, Andrea siempre quiso ir a una escuela prestigiada pero a causa del dinero no podía, ahora se lo proponían pero con una condición, el llevar a uno de sus hermanos.

Su amiga se llama Aura Costa, una chia con el pelo rubio y largo pero siempre amarrado en dos coletas, ojos de color violeta y aún tiene el carácter algo infantil, a veces llega a jugar con las personas presionandolas y manejandolas a su antojo, es una chica peligrosa.

La escuela era una de las más prestigiadas del país y no cualquiera entraba ahí, además que por alguna razón no rondan muchos chicos por los alrededores de la escuela, es raro, tengo la teoría de que la mayoría de las chicas de esa escuela mantienen prisioneros a los chicos en una especie de calabozo, bueno eso y algunos rumores que he escuchado, acaso estaban buscando otro esclavo más.

Logre escuchar algo de la conversación entre ellas poniendo atención y no haciendo ruido.


Domingo, 16 de Agosto del 2009

09:52 pm

  -Solo tienes que llevar a tu hermano y...

  -Pero Ulises está con papá en otro país, tú lo sabes...

  -Tienes otro hermano ¿Cierto?

Andrea empezó a negar eso, aunque quisiera mucho entrar a esa escuela, yo soy el único en la casa así que ni loca iría conmigo.

  -No, no tengo otro hermano.

  -Recuerdo a un chico pelirrojo muy lindo, creí que era tu hermano así que, que lastima Andrea, esta era una oportunidad muy importante, cualquier chica daría lo que fuera por entrar en una escuela como esta, pero bueno no será difícil encontrar a una chica que quiera llevar a su hermano.

No creí que Andrea aceptara tan fácilmente, comprendo que estuviera presionada pero al menos hubiera aguantado un poco más, quizá tenga un plan, ella no es así... ya no quiero escuchar, me aparte de la pared y me puse a escuchar música aunque ellas continuaban con su conversación.

  -Está bien Aura pero ¿Por qué tiene que ir un chico? Si solo es una escuela para chicas.

  -Eso no importa solo llévalo, ahí le darán un uniforme, este es tuyo.

  -Ya lo tenías planeado verdad.

  -Me descubriste, vendré mañana en la noche por ustedes.

  -¿Por qué en la noche?

  -No quieres que tus hermanas se enteren verdad.

  -Se enteraran de todos modos.

  -Pero ya no te regañaran.

Cuando llegó la noche me fui a dormir temprano, al pasar una hora alguien me despertó tapándome la boca y agarrándome una mano, abrí los ojos rápidamente, pero lo que vi era algo peligroso, no creí que ella se atreviera a entrar a mi cuarto por su propia cuenta y mucho menos que fuera con esa ropa, un pijama normal estaría bien, aunque no sé qué usan regularmente las chicas cuando duermen, quizá eso era normal, fue con un short de color azul y una camisa de color rosa que apenas alcanzaba a tapar su pecho.

Se recostó completamente sobre mí hasta estar al lado de mí oído, aunque aun me tapaba la boca con fuerza, ella me dijo:


11:24 pm

   - "Si hablas te matare."

Creo que me va a intentar matar otra vez, pero no lo sé, es tan diferente de lo usual, algo está demasiado raro con Andrea, se me quedó mirando todo el tiempo cuando estaba comiendo solo en la sala y ahora esto, no lo entiendo.

  - "Ya que nos expulsaron a los dos por tu culpa, bueno ambos tuvimos la culpa... eso no es de lo que vengo a hablar."

  -¿Qué es lo...?

  - "Cállate aun no acabo. He conseguido una escuela para entrar, pero solo me permiten entrar si llevo a mi hermano y tú eres mi único hermano así que... tu iras conmigo."

No me ha dado opción de decidir, me sentí presionado pero aun así es una oportunidad nueva para mí, no puedo rechazarla aunque quiera.

Aura llegó en la noche del día siguiente a las 12:10 am por los dos, claro tuvimos que salir a escondidas, aunque yo no quería, Andrea quiso dejar una nota explicando las cosas mientras nos íbamos con Aura.

Tuvimos que caminar unas cuantas cuadras para poder llegar a donde se encontraba la hermana de Aura esperándonos con un coche, no la recuerdo muy bien pero siempre fue amable conmigo aun cuando mamá murió, ella fue la que me consoló en el funeral mientras que la demás gente me miraba de otra manera, hablando a mis espaldas.

Ella se llama Bonnie Costa una chica de 22 años, cabellera rubia, linda figura, ojos de color rojo y al parecer ahora es la actual directora de la escuela a la que siempre quiso ir Andrea.


Martes, 18 de Agosto del 2009

12:24 am

  -Así que estos son los chicos que van a entrar verdad.

  -Sí, aunque no recordaba muy bien a este hermanito tuyo Andrea, ¿Como se llamaba?

  -El no importa mucho.

  -Este chico parece que funcionara, dime chico ¿Como te llamas?

  -Vicente.

  -Muy bien, suban al coche los llevaré a la escuela para que se instalen y el Miércoles empezarán sus clases, también hoy tendrán que hacer sus trámites y todo eso.

Cuando llegamos a los dormitorios de la escuela nos dimos cuenta de algo tanto Andrea y yo, decidí dar un paso hacia atrás ya que Andrea volteo a verme con rabia.

Voltee a ver a Bonnie y ella solo sonrió, y después empezó a hablar:


01:26 am

  -La habitación es compartida así que tendrán que compartirla, Aura me dijo que iba a conseguir a un par de hermanos así que no veo ningún problema en que la compartan...

  -Espera, yo con él no...

  -Entonces dices que lo ponga con otra chica para que esté en riesgo de que él la viole y sea expulsado, eso implicaría que tú también seas expulsada sabes.

  -E...está bien, solo debo de estar con él verdad.

  -Si.

Andrea aceptó el vivir junto conmigo, en el mismo cuarto con varias condiciones que se le iban ocurriendo y al mismo tiempo las iba rechazando, hasta que después de un largo rato logramos ponernos de acuerdo.

El cuarto en el que empezamos a vivir era espacioso, al parecer cada uno tenía sus propias cosas, pero el cuarto tenía los mismos muebles, dos camas pegadas a la pared contraria de la otra cama, dos escritorios de madera con una laptop cada una, dos aparadores de sala, dos armarios, pero al parecer lo único que era diferente era una sala a la mitad de la habitación compuesta por un sofá grande y uno pequeño, y además de una alfombra en medio de los dos.

También se encontraba un cuarto de baño que era menor a la cuarta parte de la habitación, contenía una bañera en una esquina y una cabina de ducha en la otra, además de un inodoro y un lavabo.

♫♫♫

Al día siguiente después de hacer todo el papeleo íbamos a asistir a la escuela, me sentí algo incómodo, empecé a notar a algunas chicas caminar alrededor de mí de camino a la escuela, empecé a buscar algún chico pero no vi a ninguno.

Fuimos juntos, aunque fuera algo raro, Andrea me dijo que estaríamos en buenos términos en la escuela pero al llegar al cuarto era completamente lo contrario, al parecer se iba a repetir la historia de nuestra anterior escuela.

Todo el día anterior Andrea se pasó hablando con ella misma y al parecer quería descartar en su primer día de clases, pero cuando entramos se quedaron todas en silencio y bueno...


Miércoles, 19 de Agosto del 2009

07:08 am

  -Yo soy Andrea Jover, encantada de conocerlas a todas, espero llevarme bien con todas y hacer muchas amigas.

Andrea se presentó a la clase con mucha facilidad, la escuche muy sincera, además de que estuvo entrenando en el baño enfrente del espejo ayer, pero ninguna chica de la clase hizo ningún gesto pero seguían observándonos.

Vi a Andrea y está en shock, empezó a ponerse roja y ya se encontraba nerviosa de un momento a otro, ¿Hizo algo malo?, quizá fue su forma de hablar, ya no sé qué pensar y ahora es mi turno ¿Qué tal si lo hago mal? Andrea me vio y sonrió, supongo que quería que me fuera peor que a ella pero bueno empecé.

  -Yo soy Vicente Jover mucho gusto.

Al terminar de presentarme todas gritaron al mismo tiempo, ya era tiempo de que me llevaran con los otros esclavos...

  -¡Es un chico!

Voltee a ver a Andrea para su ayuda pero por dentro se encontraba destrozada, después de toda la práctica de ayer su sueño empezó a hacerse añicos, empezó a temblar y a mirarme, le salían lágrimas pero seguía esa mirada de enfado que ardía de odio y envidia.

No quiso hablar conmigo aunque estábamos juntos todo el tiempo, hasta que en el receso estábamos sentados el uno al lado del otro y Andrea tomó la iniciativa de hablar.


10:51 am

  -¿Por qué siempre me robas todo lo que quiero?

  -¿De qué hablas?

  -Ya no quiero seguir escuchando.

  -¿A dondé vas?

  -A otra parte a comer.

Andrea se enfureció ya que al menos cuando estaba junto a mí, atraía un poco la atención de las demás estudiantes y fue cuando me di cuenta de que hizo su orgullo de lado por un momento.

Cuando me alejaba ella rápidamente se paró y me abrazo por la espalda impidiéndome avanzar mientras me dijo:

  -Perdón, no quise tocar ese tema... ya sé que papá dijo que ya no habláramos de eso pero es que... es que cuando estoy enfadada a veces no lo recuerdo...

  -Entonces ¿Qué quieres que haga...?

  -No me dejes sola por favor.

Esa mañana Andrea y yo empezamos de nuevo nuestra relación como hermanos pero aun sin saberlo, poco a poco empezamos a hablar de nuevo.

  -Bueno, qué más se le va a hacer, además no quiero ser un esclavo en esta escuela.

  -¿Esclavo? ¿De qué hablas?

  -De las chicas que hacen esclavos a los chicos manteniéndolos en su calabozo subterráneo.

  -De que hablas, esta es una escuela solo para chicas, tú solo estás aquí como experimento...

  -¿Qué...? Una escuela de chicas...

♫♫♫

En el tiempo que he estado en esta escuela una chica en especial me vigila casi las 24 horas del día, su nombre es Selena Mármol, que no era nada más ni nada menos que la presidenta estudiantil.

Una chica de ojos rojos, pero largo llegando a su cintura y de color violeta, una linda figura que se podía ver a simple vista, además de que ella odia a los hombres a tal punto de aborrecerlos, ya comprendo porque hay tantos rumores de esta escuela en la boca de los chicos, seguro ella los empezó.

Creo que cuando yo llegue a la escuela o al menos hasta que Selena se enteró que yo estaba en la escuela, ella empezó a tener pesadillas conmigo, además de que es una chica conservadora y quiere mantener la escuela libre de chicos siguiendo la tradición.

Cada día ella se encontraba cerca de donde yo estaba, la mayoría del tiempo afuera de mi cuarto, pasa cada tres horas afuera de mi salón, creo que gracias a eso han bajado sus calificaciones un poco.


Miércoles, 26 de Agosto del 2009

10: 56 am

  -Hola Selena ¿Cómo estás?

  -Eso no te incumbe a ti, solo hago mi labor así que no me hables.

  -Lo sé, siempre me estas siguiendo a todos lados. Como sea hoy no saldré de mi cuarto.

  -De todos modos iré más al rato a tu cuarto así que espero que estés ahí.

En el salón en el que fue puesto, por obvias razones estaba mi hermana Andrea y su única amiga llamada Natalia Lobato, ella tiene una larga cabellera de color café oscuro que máximo le llega a la cintura, con ojos de color rosa y linda figura.

Cuando llegué al salón fui directo a sentarme, pero como mi asiento está al lado de Andrea, ella volteo hacia el otro lado y siguió platicando con su amiga.

Natalia se dio cuenta de que me estaba ignorando, decidí leer un poco mis apuntes y de repente Natalia se dirigió a mí por mi nombre haciendo que Andrea se sobresaltara.

  -Oye Vicente, ¿Estas libre este domingo?

  -"Natalia ¿Qué estás haciendo?"

  -Es solo que este domingo es mi cumpleaños, ¿Quieres asistir?

  -Eh, no lo sé... Andrea no creo que lo acepte...

  -Que lastima, bueno estaré en contacto contigo si cambias de opinión...

En ese momento entró una coordinadora en el aula impidiendo que Natalia terminara de hablar y nos dijo:

  -La profesora no asistirá hoy, pero les ha encomendado una tarea. Hay un libro en la biblioteca que deben de leer, la bibliotecaria tiene el nombre del libro, pero solo hay una cierta cantidad de libros. Bueno tienen el resto del día libre.

Me pare y me marché en dirección a la biblioteca pero la mayoría de las chicas se quedó platicando en el salón, entre ellas se quedaron Andrea y Natalia.

  -¿Por qué te comportas así con él?

  -No me gusta hablar de eso.

  -Solo me daba curiosidad, oye crees que tenga novia.

  -Cambiemos de tema, ¿Qué te gustaría de cumpleaños?

  -A tu hermano.

  -No se puede hablar contigo...

Me pase buscando la biblioteca por tres horas, intente preguntarles a las chicas pero cuando me acercaba ellas salían corriendo, hasta que Selena me llevó ahí, según ella me iba a llevar adentro, pero la llamaron en la dirección.

Así que cuando llegué a la biblioteca no sabía por dónde empezar y fue cuando vi a una chica que se encontraba leyendo un libro así que decidí preguntarle a ella si sabía dónde se encontraba la bibliotecaria.

01:16 pm

  -Disculpa ¿Sabes dónde está la bibliotecaria?

  -So...soy yo.

Su nombre es Jennifer Bosch, una chica pelirroja peinada con una trenza y ojos azul oscuro, aunque pareciera del tipo que lee mucho, no creí que fuera ella.

  -Eres el chico del que todas hablan verdad.

  -Bueno si...

  -¿En qué te puedo ayudar?

  -Vengo por un libro, la coordinadora dijo que ya sabías cual era.

  -A si, por aquí.

Mientras nos dirigimos al estante donde se encontraba el libro, una chica pequeña con cabello rubio que casi llegaba a sus rodillas y ojos azules claros, pasó caminando frente a mí mientras leía un libro, apareció de repente así que no la pude esquivar, terminamos tropezando y cayendo al piso.

  -¡Oye que te pasa! ¡¿Por qué no te fijas por dónde...?!

  -Perdona, ¿Estás bien?

  -¿Qu... qué hace un chico en la escuela?

  -No lo sabía señorita Adelaida, está en su salón.

  -Estuve ausente toda la semana.

  -Déjame ayudarte...

  -¡No... no me toques!

  -Solo quería ayudarte.

  -No necesito ayuda de nadie.

  -Está bien, hasta luego Adelaida.

  -Mi nombre es Adelaida Gual, no lo olvides plebeyo.

  -Yo soy Vicente Jover, mucho gusto.

Mientras me alejaba sentí que alguien más me observaba, voltee a todos lados pero no logré ver a nadie, quizá solo fue mi imaginación.

Al llegar al estante notamos algo y es que ya no quedaban de los libros que fui a buscar, quizá me tarde en llegar ya que no sabía dónde se encontraba antes la biblioteca.

  -Disculpa, creía que había todavía libros pero...

  -No te preocupes, gracias de todos modos.

Me tuve que ir al cuarto de nuevo pero cuando salí fui jalado a un lado por una chica que iba en mi clase llamada Melissa Galván, tiene el pelo largo de color negro y los ojos color morado, aunque era un poco más pequeña que yo tenía una mayor fuerza, ¿De dónde sale esa fuerza? No lo sé, aunque empecé a ser interrogado.

  -¿Qué platicaste con mi hermana?

  -¿La bibliotecaria?

  -Hablo de Adelaida.

  -No hablemos de nada, solo hemos chocado eso es todo.

  -Ya veo... perdón por hacerte perder tu tiempo, toma este libro es el que piden en su salón, Adelaida ya lo leyó así que no hay problema.

  -Muchas gracias, me has salvado.

Me fui a mi cuarto a empezar a leer y fue entonces que mi hermana llegó, al verme leer el libro me empezó a gritar sin ninguna explicación.


02:47 pm

  -¡¿Por qué tienes un libro?!

  -Fui a la biblioteca.

  -¡Dámelo...!

  -Este libro no es mío es de una chica que me lo dio.

  -Y ¿Cómo se llama esta chica?

Sinceramente no quiero decirle quien fue quien me lo dio, no quiero involucrar a Melissa en esto.

  -Eh.. mmm... no lo sé...

  -¡Deja de mentirme! ¡Te odio!

  -Eso lo sé.

  -¿No sientes nada cuando te insulto?

  -Solo son palabras, se desvanecen tarde o temprano.

No sé si se sintió culpable pero con un tono más tranquilo y relajado me dijo:

  -Lo siento.

  -¿Por qué te disculpas?

  -No lo sé, solo lo siento...

  -No tienes que disculparte...

  -¿Puedo llamarte hermano?

Me agarraron por sorpresa esas palabras, no creí que alguna vez me preguntara eso así que tenía que saber porque razón me dijo eso tan de repente.

  -¿Qué te hizo cambiar de idea?

  -No lo sé... supongo que fue porque siempre trataba de evitarte... ahora sé que... no eres como yo pensaba...

Nos sentamos juntos a leerlo teniendo ambos una calificación buena en el examen que aplicó nuestra maestra para saber si lo habíamos leído.

Pasaron los días y como siempre yo llamaba mucho la atención de las otras alumnas, pero ninguna se atrevía a hablarme supongo que fue por ser diferentes a ellas, exceptuando a Selena que me seguía aún a todos lados y tampoco Natalia que intentaba acercarse más a mí por pura curiosidad.

Andrea dormía algunas tardes mientras yo salía a caminar, y esa tarde se quedó dormida en el cuarto.

Yo iba a ir a leer cerca de la fuente pero cuando salí vi a alguien entrar al edificio, sabía que en mi cuarto parecía que se iba a desatar una guerra por parte esa otra chica que al parecer quería sorprenderme, también sé que ella no vive ahí así que era muy difícil pensar que quería decidí seguirla y espiarla de cerca.


Lunes, 31 de Agosto del 2009

03:46 pm

  -Así que este es el cuarto de ese delincuente... no parece la gran cosa... me pregunto si... está abierto... Con permiso.

  -¿Quién eres tú?

  -Esa es mi pregunta, ¿Qué haces en el cuarto del delincuente? Y ¿Por qué estas desnuda?

  -Hablas de mi hermano... yo también vivo aquí... y no estoy desnuda, tengo mi ropa interior puesta, pero ¿Quién eres?

  -Mi nombre es Adelaida.

  -A eres la chica que nunca va a clases.

  -No las necesito...

En ese momento tocaron la puerta y cuando la abrieron vieron que era la directora Bonnie quien le entregó unos papeles a Andrea.

  -¿Qué son estos papeles?

  -Disculpa Andrea, no te lo dijo tu padre...

  -No he hablado con papá...

  -Perdón por esto... yo sé cuánto te gusta nuestra escuela pero...

  -Espere un momento directora Bonnie, estás diciendo que yo ya no...

  -Tu padre me amenazó y me dijo que si no los transfería iba a demandar esta escuela.

  -Ni siquiera está el nombre del colegio, ¿Qué es lo que piensa papá?

  -Mañana vendrá un autobús por ustedes dos que los llevara a su nueva escuela... lo siento...

  -Así que se va a ir el delincuente.

  -Cállate enana, mi hermano no es un delincuente.

Cuando fui al cuarto, Andrea me dio los documentos y decían lo siguiente <Por el siguiente documento se anuncia que los siguientes alumnos: Andrea y Vicente Jover, serán transferidos al colegio elegido por su padre desde el día de hoy 31 de Agosto del 2009.> me quede sorprendido pero estaba tranquilo porque seguiríamos estudiando.

♫♫♫

A la mañana siguiente llegó un autobús en el cual se encontraba con otros chicos, mujeres y hombres pero no eran los suficientes para llenarlo.

Al subir apenas al autobús nos dimos cuenta de que el conductor era raro además tenía un perro que tenía lo que parecían cuernos, se encontraba dormido en dos de los asientos atrás del asiento del conductor, nos sorprendió pero lo vimos sin importancia.

Cómo nos llevaban a un nuevo colegio el viaje fue largo y como era temprano terminamos durmiéndonos hombro a hombro hasta que yo desperté cuando casi llegábamos a nuestro destino y la oí decir mientras ellas seguía dormida.


Martes, 01 de Septiembre del 2009

10:21 am

  -Hermano te amo...

Creí que estaba hablando de Ulises hasta que dijo algo gritando y se despertó.

  -¡Vicente te amo...!

Todo el mundo se nos quedó viendo dejándola a ella más roja que un tomate quedándose callada durante el resto del camino hasta que llegamos a un puerto en el que llegaron más de 10 autobuses iguales al que nos llevaba a nosotros.

También se encontraba anclado al puerto un enorme portaaviones que al parecer empezó a subir los autobuses a él con nosotros a bordo, con la ayuda de grúas.

A ese punto nos encontrábamos asustados todos nosotros, Andrea me abrazó con fuerza por el miedo pero yo me sentí algo incómodo, era la primera vez que me abrazaban desde hace mucho tiempo.

Ella nunca me había abrazado, ya no sé qué pasa por su cabeza, es algo tan extraño para mí, pero eso ahora no importa mucho.

Cuando nos bajaron en la cubierta principal, nos llevaron donde deberían de ir los aviones y nos empezaron a bajar por los ascensores de los aviones.

Al terminar de bajarnos por los ascensores, empezamos a salir de los autobuses asustados pero en ese momento una persona habló con fuerza y seguridad de sí mismo.


01:13 pm

  -Hola a todos yo soy Brawly y seré quien los guie a su próximo destino, por favor permanezcan tranquilos ya que sus padres han autorizado este viaje para su nueva escuela... a y otra cosa, no deben de alarmarse por cualquier cosa o ruido que vean u oigan.

Oímos una voz de una chica que gritó desde atrás del grupo que se encontraba viendo.

  -¿A dónde nos van a llevar?

  -Van a ir a NIDORE, así que pasen al lado derecho para que les den un cuarto donde puedan dormir esta noche, mañana llegaremos al colegio y espero que tengan una estancia acogedora.

Andrea se pegó aún más a mí, tanto como para abrazarse de mi brazo, pero unas voces la hicieron soltarme tan rápido y también hizo que se pusiera pálida de solo oírlas...

  -Andrea que estas haciendo...

  -Karla... Vanessa... ¿Qué hacen aquí...?

  -Al parecer te has vuelto blanda con esta basura, tanto como para agarrarlo de la mano.

  -No estaba agarrándolo de la mano... yo solo estaba...

  -Cállate y ven con nosotras, nos tendrás que decir todo lo que has estado haciendo estos días con este idiota y tú qué esperas ya lárgate a otra parte.

  -Como sea...

  -Espera...

  -Aléjate de él Andrea.

Terminé alejándome solo, aunque un chico me agarró del gorro de mi sudadera y al voltear me di cuenta de que era Pablo, uno de mis amigos de la infancia, había crecido dejándose el pelo un poco largo y además no se encontraba solo sino con una amiga de él.

El nombre de esa chica era Aiami Endler, una chica de cabello rosa pero cuando lo ponías contra el sol parecía que se desvaneciera contra su piel, con ojos azules pero con una personalidad demasiada directa, o eso es lo que vi en ella.

Pablo empezó a platicarme de cosas de su pasado, por qué había ido a un internado, empezaron a contarme cosas de su pasado de Aiami y Pablo, yo les conté de cómo había entrado a una escuela para chicas, le conté de cómo había entrado a una escuela para chicas, le conté a Pablo que ya había empezado a llevarme bien con mi hermana pero aun tenia algunos problemas las otras dos.

Cuando empezamos a zarpar solo nos quedaba disfrutar de la vista del océano pero cuando ya llevábamos 4 horas navegando, el barco empezó a sacudirse haciendo que todos nosotros nos alarmáramos, Andrea entró corriendo a donde nos encontrábamos mientras Karla y Vanessa intentaban detenerla, y en el momento de que está enfrente de mí, el barco se sacudió una vez más haciéndola caer encima de mí y dándole un beso en la boca sin querer.

Nuestras cabezas estaban hechas un lío, no sabía ya en qué pensar, ella parecía feliz, nosotros sabíamos que eso nunca debió ocurrir, no enfrente de esa gente, de nuestras hermanas, de mis amigos, aunque ellos al parecer solo hicieron de la vista gorda.

Andrea intentó disculparse conmigo pero tartamudeaba cada vez que abría la boca.


05:21 pm

  -L...lo... siento...

  -No importa ahora, es mejor preocuparse de lo que está ocurriendo arriba de este barco.

Yo tenía razón pero ella al parecer se enojó de un momento a otro, ahora que lo recuerdo dijo que yo le gustaba en el autobús, aunque ese fue mi primer beso, quizá era un accidente pero eso fue mi primer beso, quizá era un accidente pero eso fue un beso vieras por donde lo vieras.

De repente por las escaleras que llevaban a la planta superior entró algo parecido a un cocodrilo de color azul, solo que esta caminaba en dos patas y al parecer se defendía escupiendo agua, se comportaba de forma salvaje, comiéndose algunas cosas mientras corría por todo el lugar, atrás de él persiguiendolo había una cosa humanoide redonda de color amarillo con algo que parecía un moño en la cabeza lanzando golpes y el cocodrilo esquivandolos.

Una voz se oyó desde lejos gritándole al parecer a la cosa amarilla, era Brawly diciéndole a la cosa amarilla:

  -Usa Puño certero para detenerlo.

Los que nos encontrábamos en el lugar nos preguntamos con algo de miedo el que eran esas cosas y Brawly que se mantenía hablando se percató de lo que ocurría alrededor de él y gritó:

  -¡Creo que les había dicho que todo lo que oigan o vean no deben preocuparse, ya les explicaran todo en el instituto!

El cocodrilo aprovechó que se distrajo gritando y escapó abriéndose paso por una ventana con vista al mar, y algunos adultos que se encontraban persiguiendo al parecer a varios de estos cocodrilos por todo el barco dijeron que al parecer regresaron al agua sin muchos daños a la nave.

Al anochecer fuimos a dormir teniendo un compañero de habitación, algunos no se conocían, otros sí, pero yo no podía conciliar el sueño por todo lo ocurrido, en la mañana estaba en una escuela para chicar y al anochecer me dirigía a una escuela en un barco.

♫♫♫

En la mañana siguiente me desperté y me levante temprano para ir a desayunar, ahí se encontraban mis hermanas comiendo y al asomarme por la ventana vi como algunas nubes se movían al lado contrario que las demás nubes, pareciese que se movieran por si solas, además se dirigían hacia dónde nos dirigimos.

De repente se me acercó Andrea con un jugo en la mano sonriéndome un poco sonrojada cuando vi atrás de Andrea, vi a Karla y Vanessa mirándonos con enojo, Andrea me dijo con una voz tranquila:


Miércoles, 02 de Septiembre del 2009

08:22 am

  -No te preocupes por ellas, solo ignóralas. Esto es para ti.

  -Gracias pero ¿Estas segura de esto Andrea? Puedes llevar la vida a la que estabas acostumbrada, antes de que te involucraras conmigo.

Le dije un poco preocupado por lo que fueran a pensar de Andrea, quizá el poco tiempo de conocerla de verdad haya hecho que yo me preocupara de que ella pueda ser tratada como yo fui tratado en la infancia.

  -Solo venía a decirte que olvides de lo que paso ayer... y perdóname por eso...

  -Eso fue un accidente así que no tengo nada que perdonarte.

  -Pero... no quiero arruinar la relación que tenemos desde hace poco...

  -No te preocupes, no cambiará si tú no quieres que cambie.

  -Eres el mejor, quisiera quedarme pero tengo que ir a comer con ellas.

  -Provecho.

  -Gracias.

Seguí viendo el cielo mientras seguían moviéndose algunas nubes en nuestra dirección, fue en eso que se acercó una chica a la ventana con un aparato parecido a un videojuego o al menos eso me parecía.

  -Esos son Altaria y Swablu, nunca había visto unos en persona.

La chica tiene la piel blanca como la nieve, pelo naranja y peinada de coletas con moños en cada una, además de unos ojos azules como el cielo, esta chica se acercó demasiado a la ventana donde me encontraba gracias a eso logre ver el aspecto de los animales que estaban volando en la pantalla de ese aparato electrónico.

La chica al notar mi presencia rápidamente se alejó y ofreció una disculpa por acercarse tanto a mi sin embargo se fue rápidamente corriendo apenada, ya solo faltaban 2 horas para llegar.

Al llegar a un puerto rodeado de playa y bosque algo muy raro de ver ya que se supone que nos llevarían a una escuela, pero ¿Un bosque? Es algo inesperado, todos los nuevos estudiantes estábamos preocupados por lo único que podíamos hacer era subir a los autobuses, al bajar todos los autobuses de nuevo a tierra firme esta vez yo me encontraba solo, al parecer cada una de mis hermanas también se subieron a otro autobús, y cada vez que bajaban un autobús este arrancaba rápidamente y se dirigían hacia el bosque.

Cada autobús iba a una distancia determinada de los otros, aproximadamente 20 metros y al llegar a una entrada se abrieron unas rejas, quizá eran automáticas o quizá el guardia que vigilaba la puerta las abrió.

Había una gran ciudad, en realidad era grande, tenían distintas tiendas, algunos edificios, incluso parecía que había estadios en ella, las personas cuando pasaban los autobuses se quedaban mirando como si quisieran memorizar la cara de las personas que llegaban ahí o eso es lo que parecía desde mi perspectiva.

Todo era tan extraño, dijeron que era una escuela pero respectivamente en una cierta calle cada autobús iba para un lado diferente de la ciudad y el autobús en el que me encontraba se dirigía a otra distinta zona algo deteriorada y sucia.

Se pararon en frente de un edificio grande donde nos iban a instalar en el dormitorio de los demonios de Iware o al menos eso decía el edificio, nos dieron una pequeña introducción de los institutos y así les decían por su escudo de la academia.

Había 10 autobuses pero habían 6 escuelas todas ellas ubicadas en ciertas zonas por toda la ciudad, juntas todas estas formaban la palabra NIDORE: Nexo, Iware, Derlión, Ordión, Renox y Exrilión.

NIDORE, una de las mejores escuelas de todo el mundo, o al menos eso decían algunos chicos que salían de los dormitorios donde me encontraba viendo el edificio con dos mochilas donde se encontraban mis pertenencias.

Camino hacia el edificio, un edificio en la primera impresión era enorme y como no serlo si era el dormitorio de los estudiantes de Iware, el edificio tenía un gran vestíbulo y un gran pasillo hacia lo largo del edificio teniendo 36 elevadores que respectivamente estaban separados para los 36 apartamentos en los 10 pisos que daban un total de 356 apartamentos.

Cada apartamento debía de tener 2 alumnos viviendo juntos con un total de 712 alumnos viviendo en el edificio, cada apartamento tenía dos pisos así que se supondría que el edificio media realmente 20 pisos, todo eso decía el papel que nos dieron al bajar el autobús.

Al entrar al edificio me vieron unas personas que al parecer eran encargados del edificio que estaban dando una llave de apartamentos a los alumnos nuevos y a mi me toco la habitación número 70 en el tercer piso justo hasta el fondo del segundo elevador.

Al entrar al elevador había 10 números, el 2, 34, 70, 106, 142, 178, 214, 250, 286, y el 322, también había una ranura de la llave, al meterla subió rápidamente al apartamento y cuando se abrió la puerta había una chica quitándose la ropa, vestida solamente con una playera desabrochada, al parecer la agarre descuidada y ella no se dio cuenta hasta que...

02:24 pm

  -¡Una pervertida!

  -Eso debería decir yo...

  -¿Quién eres?

  -Soy Dosu Luzhin y al parecer tu compañera de cuarto.

  -Mi nombre es Vicente Jover, mucho gusto pero ¿Podrías ponerte algo? Me pones algo incómodo.

  -Perdón, estaba probándome mi nuevo uniforme y... yo te conozco, ibas en el barco hoy y...

Inmediatamente recordé a la chica que estaba recargada en mi mesa en el barco mientras yo desayunaba, pero al parecer Dosu no estaba muy contenta, más bien estaba apenada con volverme a ver después de que eso pasara.

  -Te recuerdo eras la chica que se subió casi a mi mesa para ver a unos pájaros verdad...

  -¡Cállate, no quiero recordarlo!

En la habitación había unas bocinas y en ese momento se prendieron para anunciar unas palabras.

  -ºBuenas tardes estudiantes de nuevo ingreso de la academia Iware, como ya algunos saben esta escuela es diferente a todas las que han asistido y eso se debe porque ya no están en el planeta Tierra, en este momento se encuentran en el planeta Kelia y aunque no es una escuela normal, también aprenderán cosas muy parecidas y algunas muy distintas. Bueno espero que sea agradable su estadía estos seis años.º

Dosu me hablo con una expresión de felicidad en la cara y con una gran sonrisa me dijo:

  -Yo te enseñare todo sobre este mundo, pero primero toma esta Pokédex es exclusiva de este colegio.

  -Se parece al que utilizaste en el barco.

  -Sí, es muy parecido pero este es solo tuyo y además estaba junto con esta Poké Ball para ti.

  -¿Qué se supone que es esto?

  -Cierto, no eres de aquí... ¿Por dónde empiezo? Ya sé, en este mundo existen los Pokémon, son los animales nativos de este planeta y estos se pueden capturar con estas Poké Ball, teniéndolos de mascotas o también puedes entrenarlos y combatir con ellos contra otros entrenadores que se dedican a convertirse en maestros Pokémon, mira este es mi Pokémon.

Ella sacó una Poké Ball apretando un botón que se encontraba en ella y de repente se hizo grande, al instante la lanzo para después abrirse saliendo de ella un animal que se parecía una tortuga verde con algo parecido a un brote de alguna planta en su cabeza.

  -Él es mi compañero Turtwig.

  -¿Turtwig? ¿Qué es esa clase de nombre?

  -De hecho es el nombre de la especie, él se llama Wit.

  -Entonces yo también tengo uno de esas cosas dentro de esta esfera verdad.

  -No a cada estudiante le dan un Pokémon diferente, vamos veamos qué Pokémon te dieron.

Apreté el botón y al lanzarla salió un pequeño mamífero parecido a un ratón, tenía un color negro en su parte superior de su cuerpo pero con un color crema en la parte inferior y con una raya desde la punta de la nariz que atravesaba todo su cuerpo, de repente ese pequeño animal empezó a prenderse en fuego pero solamente su lomo, me asuste un poco, creía que iba a prenderse fuego todo el apartamento por Dosu me tranquilizo.

  -Parece un Cyndaquil pero... es algo extraño.

  -¿Qué quieres decir que es extraño?

  -Mira, puedes verlo en tu Pokédex, recuerdas como hacerlo ¿Verdad?

Al abrir mi Pokédex rápidamente escaneo a ese Cyndaquil y efectivamente, el Cyndaquil normalmente era de un color azulado en la parte superior de su cuerpo, pero de un color crema en la parte inferior, el Cyndaquil que yo tenía era diferente y eso lo hacía especial.

  -Si quieres puedes ponerle nombre.

  -Un nombre... no sé cómo ponerle...

  -Vamos solo piensa.

  -No se... mmm... Fleyon.

  -Así que su nombre es Fleyon, mucho gusto Fleyon yo soy Dosu.

Cuando subimos al segundo piso a ver nuestros cuartos estaban los dos separados únicamente por un pequeño pasillo, al entrar a dejar mis cosas al cuarto de la derecha me di cuenta de todo lo que se encontraba en ese lugar, había una cama, un estante, una cómoda, un armario, un escritorio con una laptop y una silla.

Había lo suficiente para estar cómodo, vivir una vida tranquila y al siguiente día me iba a meter a bañar pero al entrar al cuarto de baño Dosu se encontraba bañándose.

Jueves, 03 de Septiembre del 2009

06:20 am

  -¡Sal de aquí! ¡Idiota!

  -Perdón, estaba abierto.

Cuando me pude bañar, me puse mi uniforme, me di cuenta de que era muy diferente compuesto de una camiseta blanca, una bermuda a cuadros blancos, un par de tenis blancos con negro, y una sudadera negra.

Al bajar Dosu con su uniforme puesto, se veía muy linda con ese uniforme conformado por una camiseta negra, una falda de color rosa a cuadros, unos tenis de color blancos y una sudadera blanca.

06:40 am

  -¿Qué te pasa? Pareces hipnotizado.

  -Nada, solo pensaba que tez linda...

Dosu se sonrojo rápidamente y me dijo sonriendo:

  -No me digas eso tan repentinamente, pero gracias. Por cierto, ¿Ya llevas tu Pokémon?

  -Sí, no quería dejarlo solo.

Bajamos juntos por el ascensor con otros 3 alumnos que también bajaban, no sabía ni siquiera en qué lugar íbamos a ir a la escuela y fue en eso que Dosu me dijo:

  -Vamos a tomar el camión a Iware.

  -¿Cómo es esta escuela?

  -Bueno, esta es la segunda escuela de NIDORE conocida como Iware, es también la que está en segundo lugar en poder solamente atrás de Exrilión, no sé cómo explicarte...

Llegando a la escuela, una escuela un poco más pequeña que el edificio pero igual de grande. Con seis grados, y divididas en cuatro clases cada uno de ellos, en cada clase había a mucho 30 alumnos y la clase en la que me encontraba era la 2-1A, el primer número significaban el orden de los colegios siendo este el segundo, el segundo número significaba el número de la clase y la última letra significaba el grado en el que se encontraba.

Observé el salón y pude notar que aún faltaban muchos alumnos, casi estaba vacío el salón y fue cuando entró el que parecía el profesor por ser un hombre mayor, este hombre tenía el pelo de color rojo, era alto con un poco de barba en la barbilla y con ojos de color negros, al parecer por su forma de caminar y hablar era demasiado fría.

07:23 am

  -Siéntense está por comenzar la clase. Parece una clase muy distinta a algunas generaciones anteriores, alguien podría decirme ¿Qué hacen en esta escuela?

En eso una chica contestó nerviosa al hablar:

  -Estamos aquí para aprender.

  -¿Qué aprenderás?

El hombre le preguntó a esta chica para ver qué contestaba, solo haciéndola poner más nerviosa.

  -¿Sobre los Pokémon?

  -Escuchen todos bien lo que voy a decirles, mi nombre es Chubou Sikorski y seré un maestro desde hoy, además no aprenderán sobre los Pokémon, aprenderán todo acerca de ellos, aprenderán a cómo batallar con ellos, a cómo cuidarlos, que comen, etcétera, etcétera, entendieron.

Ese día fue muy largo pero interesante, aprendí más sobre ese planeta en el que me encontraban, había diferentes regiones y nosotros nos encontrábamos en una región ya que fue creada artificialmente por los Pokémon de un poderoso entrenador.

♫♫♫

A la mañana siguiente Dosu me despertó con un golpe en el estómago.

Viernes, 04 de Septiembre del 2009

06:02 am

  -¡¿Qué te pasa?!

  -Estoy feliz.

  -Pero tienes que despertar a la gente de esa manera.

  -Hoy aprenderemos a tener batallas.

  -¿Que hora es?

  -Son las 6 de la mañana.

  -Fleyon has que se calle.

  -Espera lo mantienes afuera, no lo hagas.

Fleyon le lanzó pequeñas bolas de fuego logrando sacarla de la habitación...

  -¿Cómo sabe usar Ascuas? Creí que aún era nivel 5.

  -¡Ya cállate!

Más tarde ese día Dosu estaba desayunando y fue cuando baje con Fleyon en el hombro, fue cuando Dosu se levantó y me volvió a decir aún muy animada.


07:02 am

  -Hoy nos enfrentaremos a Ordión.

  -¿Qué es eso?

  -Es otro colegio, van a probar nuestra fuerza con los demás.

Era un día especial según Dosu, ella quería probar su fuerza en combate pero lo cierto es que estaba insegura de sí misma.

Cuando Chubou llegó a las puertas de la escuela al fin, nos llevó al Estadio A que estaba localizado en Ordión.

Un estadio más pequeño que la escuela, solo se iba a utilizar unas partes del estadio, lo menor posible ya que aún éramos jóvenes aún sin experiencia, aun no podríamos mantener una pelea a gran escala como para recorrer todo el estadio sin ninguna dificultad.

Observe a la clase de Ordión que era la número 4-3A, observe que en ella se encontraba mi hermana Karla que estaba observándome con odio y ansia. Delante de ella se encontraba una mujer de pelo rubio tapando sus ojos, alta y de una figura delgada, detrás se encontraba un Pokémon que tenía una altura superior siendo casi completamente verde.

Algunos sacaron sus Pokédex dándoles como resultado el nombre de Flygon y una pequeña información de este mismo diciendo lo siguiente <Levanta tormentas de arena con sus alas. Se le conoce como el "Alma del desierto">.

Todo era raro ya que mi profesor ahora tenía una vela en la cabeza con una flama morada y parecía que se iba a caer, al mover un poco la Pokédex se formó una imagen en esta misma y dijo Litwick <Finge ser una luz guía en el camino, pero en realidad solo quiere absorber la energía vital de quien lo sigue>.

Rápidamente Chubou dijo con una voz burlona refiriéndose a la mujer en frente de él:

09:12 am

  -Así que de verdad has venido Maribel.

  -No creí que fueras capaz de enfrente a mí este año.

  -Ja, siempre es bueno venir a humillarte.

  -Eso ya lo veremos.

Dijo la maestra que se llamaba Maribel Vidal con una sonrisa llevando a sus alumnos a un lado del estadio mientras Chubou nos llevaba al otro, mientras nos daban un discurso motivacional según ellos, mientras que Maribel intentaba premiar a los que ganaran, Chubou nos castigaría, dos puntos de vista distintos.

Iban a pasar a los alumnos conforme sus apellidos, mientras pasaban la gente Karla por su mirada solo quería enfrentarse a mí, en este caso quería dañar a mi Pokémon tanto como se pudiera, hasta que por casualidad o causa del destino nos íbamos a enfrentar a Karla y yo uno a uno en uno de los cuatro mini campos de batalla construidos por palos de madera insertados en el suelo y polvo blanco marcando el inicio y el final de cada campo.

Karla lanzó su Poké Ball hacia arriba haciendo salir a sus Pokémon, mientras yo saqué de nuevo mi Pokédex para averiguar qué era ese animal de nombre Snivy diciéndome lo siguiente <Sintetiza la luz del sol que recoge su cola. Esta se le queda abatida cuando le faltan energías>. Que se supone que significaba eso, como sea solo arroje mi Poké Ball y salió Fleyon con una gran llama, quizá estaba esperando batallar un poco.

  -Voy a disfrutar esto Vicente.

  -Fleyon usa Ascuas.

  -Esquiva... ¿Eso era fuego?

  -Sabías que Fleyon es fuerte.

Estuvimos batallando un rato terminando ganando yo, pero al final de la batalla Maribel fue a quejarse con Chubou diciendo algunas incoherencias, entre ellas:

  -¿Qué demonios hace un alumno tuyo con ese Pokémon? Yo no se lo di a ninguno de los míos por temor a que los lastime...

  -Espera, yo no les entregó su primer Pokémon, eso lo hace la dirección yo no tengo nada que ver.

  -Tendré que hablar con el director de Iware...

Hubo una explosión en el centro de uno de los campos de batalla, saliendo de esta un enorme dragón de color azul, cabeza roja y al parecer buscaba algo, al voltear a verme se aventó a agarrarme y salir volando de ahí.

Los maestros intentaron detenerlo aventando poderosos ataques pero ninguno pudo dar en el blanco pero Flygon salió volando detrás de nosotros sin embargo el dragón azul lanzó un ataque que dio de lleno en la cara de Flygon haciéndolo caer, así que no pudieron evitar que se me llevara volando.

En el aire nadie nos seguía, eso me preocupo porque creo que me va comer y cuando ya había perdido la esperanza fue descendiendo hasta llegar a un lago que se encontraba en el Bosque elfo, en el pasado se le puso ese nombre porque creían que en ese lugar habitaban elfos pero por más que se llevó una búsqueda nunca encontraron a ninguno pero aun así se dejó el nombre.

Enfrente de mí se encontraba alguien con ropa desgastada, con el pelo largo y de color blanco, con ojos de color marrones y una altura grande para una persona normal.

Se acercó a mí, alertándome así que le grite:

02:20 pm

  -Parece que Druddigon te hizo pasar un mal rato verdad...

  -¡Aléjate! ¡Déjame ir!

Esa persona solo empezó a reír y me dijo aun riendo:

  -Tranquilizate amigo, solo quería conocer a uno de los nuevos alumnos de Iware.

  -¿De qué estás hablando?

  -Tendremos muchos días de entrenamiento, día y noche sin parar...

  -¿De qué hablas?

Algo irritado me dijo:

  -Yo solo quería entrenarte, para ver si mi método es más eficiente que el nuevo que están implementando en NIDORE ¿Qué dices? ¿Me ayudaras?

  -¿Qué gano?

  -Ser más fuerte tú y tus pequeños Pokémon, aún más fuerte que esas personas.

Me quede pensando, pues me parecía impresionante este nuevo mundo lleno de criaturas que nunca he visto, dejaré que aquel desconocido me entrene, empezare a ser un ratón de laboratorio para aquel desconocido.

  -Lo prometes?

  -Lo prometo, pero ¿Cuál es tu nombre?

  -Mi nombre es Vicente Jover y ¿El tuyo es?

  -Me llamo Isaac Faleba.

Dejaré la escuela por meses no dejaré ningún rastro de mí, seguro no hay nadie que me extrañe, ni siquiera sé dónde está Andrea y ella no sabe que me han secuestrado así que no tengo nada que perder.

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